Una de las preguntas más frecuentes tras una separación o divorcio es hasta qué edad hay que pagar la pensión de alimentos a los hijos. Muchas personas creen que la obligación termina automáticamente cuando los hijos cumplen 18 años, pero en realidad la ley española no establece una edad concreta para dejar de pagar la pensión de alimentos.
La duración de esta obligación depende fundamentalmente de la situación personal y económica del hijo.
La mayoría de edad no extingue automáticamente la pensión de alimentos
En España, el hecho de que un hijo cumpla 18 años no implica automáticamente que desaparezca la obligación de pagar la pensión de alimentos.
Los tribunales consideran que los padres deben seguir prestando alimentos a los hijos mayores de edad cuando estos todavía no han alcanzado independencia económica y continúan en proceso de formación.
Esto ocurre con frecuencia cuando los hijos:
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están cursando estudios universitarios o formación profesional
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siguen dependiendo económicamente de sus padres
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todavía no se han incorporado al mercado laboral.
En estos casos, la pensión de alimentos puede mantenerse más allá de la mayoría de edad.
Cuándo puede extinguirse la pensión de alimentos
La pensión de alimentos puede extinguirse cuando el hijo alcanza independencia económica real o cuando existen circunstancias que justifican su finalización.
Entre las situaciones más habituales se encuentran:
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cuando el hijo comienza a trabajar y puede mantenerse por sí mismo
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cuando finaliza su formación y tiene capacidad para acceder al mercado laboral
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cuando existe falta de aprovechamiento académico prolongada
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cuando el hijo mantiene una actitud de desinterés absoluto hacia sus estudios o su inserción laboral.
En estos casos, el progenitor obligado al pago puede solicitar judicialmente la extinción de la pensión de alimentos.
Qué ocurre cuando los hijos mayores de edad no estudian ni trabajan
Otra situación que se plantea con frecuencia es la de hijos mayores de edad que ni estudian ni trabajan.
Los tribunales analizan en estos casos si el hijo está realizando esfuerzos razonables para formarse o acceder al mercado laboral. Cuando existe una actitud pasiva o de falta de aprovechamiento, los jueces pueden considerar que no procede mantener indefinidamente la pensión de alimentos.
Cada caso, sin embargo, debe analizarse de forma individual.
La extinción de la pensión debe solicitarse judicialmente
Es muy importante tener en cuenta que la pensión de alimentos no desaparece automáticamente, aunque el hijo alcance independencia económica.
Mientras exista una sentencia o un convenio aprobado judicialmente que establezca la obligación de pagar la pensión, esa obligación sigue siendo exigible en sus propios términos.
Esto significa que, si un progenitor deja de pagar la pensión porque considera que su hijo ya es económicamente independiente pero no ha solicitado previamente una modificación de medidas, la otra parte podría iniciar un procedimiento de ejecución.
En ese caso, el juzgado puede obligar al progenitor a pagar las cantidades pendientes, incluso aunque él considere que la pensión ya no debería abonarse. Además, podrían añadirse intereses y las costas del procedimiento.
Por eso es fundamental entender que las resoluciones judiciales deben cumplirse en sus propios términos mientras no sean modificadas por otra resolución posterior.
El interés del hijo sigue siendo el criterio principal
Al igual que ocurre con otras decisiones relacionadas con los hijos tras una separación o divorcio, los tribunales analizan siempre la situación concreta del hijo y sus necesidades reales.
Por eso no existe una edad fija para dejar de pagar la pensión de alimentos. La clave está en determinar si el hijo ha alcanzado o no independencia económica suficiente para mantenerse por sí mismo.
La importancia de contar con asesoramiento jurídico
Las cuestiones relacionadas con la pensión de alimentos pueden generar muchas dudas y conflictos entre los progenitores, especialmente cuando los hijos alcanzan la mayoría de edad.
Antes de dejar de pagar una pensión o solicitar su extinción, es recomendable contar con el asesoramiento de abogados de familia en Madrid, que puedan analizar el caso concreto y valorar si procede iniciar una modificación de medidas para extinguir la pensión de alimentos.